Hay cosas que resultan inaceptables y lo son con independencia de la adscripción política de los implicados. Pocas cosas me gustarían más que contemplar un batacazo electoral de esta derecha intransigente y arrogante, algunos la llamarían también casposa, que representa el Partido Popular. En consecuencia no suelo salir en defensa de sus miembros porque aparte de no encontrar motivos ya tienen bastantes altavoces para su protección y amparo.
Pero siendo esto así, me parece necesario apartar militancias y discrepancias para escribir en defensa de Ismael Puyana, concejal del PP en el ayuntamiento de Rota, que ha sido atacado mientras conducía su automóvil hasta estrellar su vehículo contra un árbol. También hemos conocido que, entre otras agresiones, aparecieron pintadas contra la hija de éste que es menor de edad. Así pues, solidaridad con el agredido y rechazo de todos los actos violentos y coactivos contra éste y cualquier otro representante electo.
El caso podría relacionarse con otros similares e igualmente rechazables; tarados, violentos o personajes sin escrúpulos proliferan con más frecuencia de la deseable pero adquiere signos diferenciadores cuando miembros de la Corporación Municipal incluidos el alcalde de Rota, Lorenzo Sánchez, perteneciente a Roteños Unidos, que gobierna en alianza con cuatro concejales del PP, afirman que los agresores pueden tener relación con “un grupo de escindidos del propio PP, quienes tras la elaboración de las listas quedaron excluidos y censuran a los cuatro concejales populares el pacto con los independientes“.






















¿Mafia en Rota?
Concejal popular agredido gravemente y aparecen pintadas contra su hija, menor de edad.