Nosotros, TVE y los pitos al Borbón
Un imperdonable fallo conlleva a la destitución inmediata del responsable de la censura preventiva ante una pitada previsible. Cuando sucedía el apagón informativo, forzado o fortuito, recordé el nefasto tiempo de las manipulaciones. La reacción de la TVE actual, ya no recuerda al periodo U.R.D.A.C.I.
Manipulación deliberada, error humano o técnico, lo peor es que todos pensamos creíble el deseo de tapar el sonido de la pitada y la intención de evitar la imagen de un monarca abroncado y un himno despreciado. por buena parte de los reunidos.
Este país es tremendo. Puede pitar y abuchear a los políticos que elige cada cierto tiempo pero tratánmdose del impuesto Jefe del Estado, todos a inclinar la cabeza y rendirle pleitesía.















Sólo una prueba mas, muy burda en esta ocasión, del ninguneo informativo de la mayoría de los medios de comunicación, sobre el movimiento prorepublicano, acordemonos del pasado 14 de abril, excepto en la blogosfera, muy escasa, por no decir nula, la presencia de informaciones sobre la efemerides, puedo recordar una entrada tuya sobre el tema por aquellas fechas.
Lo peor es que se trata de una cadena televisiva pública, que pagamos todos, la que ejerce la censura al mas estilo “ceceoo” de urdaci (por cierto, que patetico como monologuista).
Ridículo todo el episodio, desde la censura, hasta el cese del responsable, pasando por la redifusión durante el descanso, con bajada del volumen de fondo para tapar los pitos.
Un momento para el recuerdo, la imagen del espectador vasco con la mano en el pecho durante el himno, fantástico ojo el del realizador, que sta. Lucía se lo conserve, encontrar el que probablemente era el único espectador en esa actitud en todo el campo de futbol. Puro morbo.
Salud y República!!
Nexus.
Júcaro, nuestra alma republicana nos lleva a suponer que los pitidos iban contra el rey, ¡ojalá se hubieran reunido tantos republicanos en un estadio para expresar su descontento con la monarquía!!! (igual si pitamos todos juntos les da por exiliarse…), pero creo que más bien pitaban al himno español por aquello del sentimiento nacionalista, y esto tiene otras connotaciones.
Un abrazo.
La pitada es un hecho objetivo y la actuación de RTVE realza el hecho objetivo dándole mayor relevancia aún. Ahora bien, pienso como Salva, que quizá iba dirigida contra el himno y no contra el Rey, por las razones que explica. saludos.
Continúo en la línea de los comentaristas que me preceden. La pitada no fue -en exclusiva- al rey, más bien se dirigía hacia la simbología española dentro del evento.
Es curioso que después de 32 años que llevamos en democracia, aún nos extrañemos que en Cataluña y País Vasco existe un sentimiento nacionalista muy fuerte y que detesta todo lo que significa y representa a España. Incluso el presidente de la Generalitat y el Lehendakari (ambos socialistas y constitucionalistas) son incapaces -en los actos públicos y privados de sus sedes- de poner la bandera oficial del Estado delante las cámaras. Sólo salen con la autonómica.
Por otra parte, la manipulación de TVE es más que lamentable. Creo que no sólo tienen que cesar al jefe de deportes de la cadena, ya que el realizador también tiene que marcharse inmediatamente a su casa. Y si el director del ente público no satisface a la opinión pública con su investigación interna, pues ¡ adios !
Lo vi todo en vivo y en directo. Primero, se saltan el himno (DESCARADAMENTE) y con el argumento peregrino de ver como saltaban los aficionados de San Mamés. ¿ Es que somos tontos los televidentes ?
Ante la avalancha de llamadas telefónicas, deciden en el descanso poner el himno al “completo”, pero curiosamente no se escuchaban los pitidos ni los abucheos multitudinarios. Increíble, increíble. Patético.
Creí que estaba viendo la televisión de China o de otro país bananero tercermundista.
Y le diré a la vicepresidenta De la Vega que “no eran unos pocos quienes gritaban y abucheaban”. Era la inmensa mayoría.
Me resultó curiosa la presencia de una bandera republicana en las gradas. Creo que los nacionalistas desconocen el verdadero significado de la palabra “República”.
Saludos republicanos. Toni Sagrel.
¡Súbditos, que somos todos unos súbditos!
A Salva y a todos, solo una matización. Antes de que sonanran los primeros acordes del himno, la bronca era descomunal. Si las dos aficiones tuvieron un comportamiento ejemplar entre ellas, entonces ¿a qué se debía tal alboroto? Se puede comprobar en los videos; la pitada descomunal se producía a la aparición de los monarcas en el palco. Luego, luego comenzó el himno y prosiguieron los abucheos.
Puede que yo esté equivocado pero os pregunto, en caso de una hipotética consulta popular sobre la monarquía; ¿Qué resutado sería previsible en todo el Estado?, ¿y en Euskadi o Catalunya? Mi pronóstico sería un SI mayoritario en el conjunto del Estado y un NO, más o menos contundente, tanto en el País Vasco como en Cataluña.
En todo caso, y aunque lo escribí en otras ocasiones; no avanzaremos hacia la III gritando, abucheado o quemando fotografías del Borbón.
Las matizaciones son parte de la captación que tiene cada uno de nosotros.
Ese alboroto o bronca previa, fue parte del jolgorio que se estaba formando y que “se sabía, iba a llegar”.
La pitada descomunal fue -principalmente- a la llegada al palco de la familia “vividora” de este país, aunque no fue un abucheo por una cuestión de simple política entre “monarquía contra república”. Si en dicho palco hubiese ido un hipotético Presidente de la República, probablemente esa bronca habría sido muy similar.
Hablar sobre un hipotético referendo, pues resulta muy imprevisible. Posiblemente ganaría el Borbón: el miedo es incontrolable, y la palabra “República” todavía significa “infierno, demonio y partición de España”.
En Cataluña y País Vasco, seguramente ganaría el sentimiento antimonárquico, pero por una cuestión simple y llanamente de “antiespañolidad”.
En el resto, pues depende. Un 30 % (según mi parecer) votaría a favor de la República Democrática. Todavía queda mucha didáctica y pedagogía para mostrar a la mayoría de nuestros conciudadanos.
No creo que abuchear a un rey sea ni bueno ni malo, simplemente es “LIBERTAD DE EXPRESIÓN”.
Esto no tiene nada que ver con quemar fotos y otros actos similares. La gravedad sería que NI pudiésemos abuchear NI aplaudir a un rey, o a quien fuera.
Saludos.
Entiendo que la bronca se inicia con la aparición en el palco de los reyes y que luego continúa con los acordes del himno nacional. No deduzco de esta expresión de disconformidad con la monarquía otras consideraciones ni un pulso entre monarquía y república que ya me gustaría más equilibrado.
Totalmente de acuerdo con la consideración que haces al entender la pitada como un ejercicio de libertad de expresión. Dicho esto, considero que estas expresiones legítimas no nos harán avanzar. Podrán ocupar mucho espacio mediático pero la mayoría de los medios, que se postulan monárquicos o que sin hacerlo elevan al Borbón al más alto pedestal, aprovechan estas manifestaciones para beneficio de la monarquía. Tú, lo has escrito; “todavía falta mucha didáctica y pedagogía”. Ése es el camino. Un abrazo.
Estamos de acuerdo Júcaro.
En un principio, ocultar la pitada (y esa manipulación posterior al silenciar los abucheos al himno) y por parte de TVE, fue -en un principio- una manera de fortalecer los nacionalistas radicales vasco y catalán, y por otra parte, una forma clara de alimentar la prensa ultraconservadora, saliendo en una defensa a ultranza de la monarquía.
Los efectos fueron perniciosos para quienes nos sentimos y queremos, pacífica y democráticamente, la República.
Creo que esos pitidos se asimilaron a cuando los “españolistas” abuchean el himno de cualquier equipo contrario que se enfrenta a la selección española. Es una falta de respeto y nos deja a la altura del betún.
Si yo hubiese estado en el estadio, seguramente habría actuado con un silencio total. ¿ Te imaginas si los cincuenta mil asistentes no hubiesen hecho ni pizca de ruido a la entrada de los reyes, ni durante la interpretación del himno ?
Abrazos.
Toni, como tantas otra veces, coincidimos. Tu comentario me hace recordar lo sucedido en Madrid cuando, hace uns semanas, las selecciones de España y Turquía enfrentaron en el Santiago Bernabeu y la pitada que al himno turco. Algunos afearon el gesto pero no se montó esta polémica que ahora se aviva para, depsreciando a unos, alentar a los monárquicos.
El solencio que propones seria la más sonora expresión de rechazo pero hay un problema; para llegar a esa situación se requiere una madurez que aún no alcanzamos ni de lejos. Por ello volemos a donde antes; a la didáctica y a la pedagogía. Un abrazo.