¡Cuiden a ese líder!
En este país de lumbreras no se tiene temor al ridículo. Incluso hay quien pretende contarnos siempre el mismo chiste, la misma ocurrencia, desconociendo que en la reiteración, la ocurrencia pierde su nombre para mostrarse desnuda la estupidez.
El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, tenía que presentar en el Club Siglo XXI al líder de los populares vascos, Antonio Basagoiti. El guión del presentador de estos saraos está escrito de antemano.y si el presentado es digno o indigno de alabanzas eso es secundario porque esa cortesía políticamente correcta, impide otra posibilidad. El caso es que D. Mariano fue se presentó y habló con su proverbial oratoria:
Señores de la derecha, cuiden a D. Mariano. Se lo agradeceríamos. El PP no se merece otro líder.















Como dicen en mi pueblo : Ese peazo de carne con ojos que lo más redondo que ha visto ha sido un chumbo, lo único que hace es el payaso donde quiera que va. No es serio. Un payaso ( de los de verdad) gorbernaría mejor, con más seriedad y humanidad que Rajoy.
Si el dedo de Aznar hubiera elegido a Rato en vez de a éste impresentable, entonces Zapatero hubiera tenido un serio problema. Con éste botarate, por muy “tonto solemne” que sea Zapatero, por muy mal que lo haga, siempre irá por delante de Rajoy.
Da gusto citar a quien le da gusto hablar bien de quien se merece que hablen bien de uno y de aquel del que uno puede hablar bien porque se lo merece. Sería divertido, pero es la alternativa.
Este país se ha vuelto idiota, no hay otra explicación.
La cuestión es que cada uno decide de quien da gusto hablar bien y de quien se merece que hablen bien. No se si le gustaria la respuesta si le hicieran esa pregunta en la intimidad a Esperanza.
Talmente Manolo Morán. Seguro que Rajoy acababa de ver otra vez Bienvenido Mister Marshall
Seriedad señores, que acaba de dar un puñetazo en la mesa … 1 mes después. Dirá que las cosas de palacio van despacio.
Por algo le apodan La Poltrona de Pontevedra.
Ejem!
Un poco lío que se hizo… un poco.
Un abrazo. Hacía tiempo que no paseaba por aquí. PAQUITA
Escuchar a Mariano se ha convertido en algo insoportable. Esas frases imposibles que tanto se criticaban en Magdalena Álvarez resulta que pasan desapercibidas para esta derecha tan dada a aplicar su doble vara de medir. Hasta para decir que se le ha acabado la paciencia ha dado más vueltas que una noria. Mariano aburre, no tiene credibilidad y en ocasiones hasta resulta tremendamente ridículo. Un saludo.