Perdonen que no les dé la mano
De un tiempo a esta parte encuentro más aliciente en algunos blogs q
ue en los medios profesionalizados de la información. No se trata de volver sobre la recurrente y absurda disyuntiva entre periodismo y blogs. Algunos blogueros reincidentes en este planteamiento tienen como principal fuente de inspiración las primeras páginas, reportajes o columnas de opinión que publican los grandes medios informativos. No es intención reivindicar el blog sobre la denigración de otros soportes y mucho menos equiparar la labor profesional del periodista con la actividad del bloguero que le gusta compartir sus inquietudes. Se trata de iniciar una serie post para dejar constancia del reconocimiento hacia algunos blogs que suelo leer, de esos blogs en los que aprendo a observar con otros enfoques, en los que encuentro propuestas interesantes y alicientes para volver.
Si aceptamos que el blog puede ser un espacio personal, para la expresión y comunicación del autor, el de Salvador Guirado lo consigue con sus artículos y observaciones, pero también con la propuesta musical propia y ajena que nos ofrece o con sus fotografías que suelen poner una nota de color y nos ilustra sobre esos detalles que a él le seducen.
Mientras continúan con la lectura, pueden escuchar una composición para guitarra de Salva, el autor del blog. Escuchen y observen porque si en estas imágenes y sonidos se expresa un cierto clasicismo, en sus escritos se observa dominio del lenguaje y amplio bagaje cultural. Si me permiten, en el blog hay indicios suficientes para intuir la presencia de una cierta personalidad renacentistas en su autor.




No escribiré de lo bien que lo hace, ni haré recopilación de los temas que más le preocupan o de aquellos artículos que me interesaron de manera especial. Mejor que conduciros entre sus posts, etiquetas y enlaces, os invito a perderos en él. En cierta ocasión escribió: «es curioso comprobar que existe una especie de hilo mental que si se tira de él poco a poco para que no se rompa nos puede llevar de un sitio a otro…». Algo así sucede al entrar en un blog y dejarnos llevar sin un objetivo determinado. Perdonen que no les dé la mano pero no quisiera ser el hilo en el laberinto que conduce para que observéis lo mismo que yo.
Algunos blogs no precisan de guías, marcadores o de cualquier ranking estúpido y manipulable para demostrar sus cualidades y el acierto de perderse entre sus contenidos.















Estoy aprendiendo a irme
pero a irme queriendo
y a dejarme llevar
pero que me lleve el tiempo.
He aprendido también
a dibujarte a oscuras y
a escucharte en cada silencio.
Hermosa reseña para un blog. Me pasaré a visitarlo.