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El extraño caso de la bandera republicana asidonense

2 octubre 2006

Dicen que dos agentes de la Guardia Civil, al pasear por la calle Doctor Thebussen de Medina Sidonia, observaron que, en el interior de la sede local de IU, se exhibía una bandera republicana. Tal vez decidieron romper la monotonía, el pueblo es tranquilo y la convivencia ejemplar, y se dieron la alegría de montar un numerito. Así que entraron e instaron al concejal Antonio de la Flor, única persona que se encontraba en el local, a retirar la bandera. Naturalmente éste se negó y fueron los propios agentes quienes secuestraron la tricolor.

Uno, en su inocencia, no termina de comprender la actitud de estos agentes. Ahora que se pretende cambiar la imagen tradicionalmente oscura de la Guardia Civil y en una localidad tan unida históricamente a Casas Viejas, actuaciones como ésta nos retrotraen a épocas pretéritas. Por fortuna, el propio jefe del acuartelamiento en persona y de paisano, se presentó la misma tarde de autos para pedir perdón, devolver la divida tricolor y se dice que se abrió el correspondiente expediente a los agentes.

Por fortuna, la situación se restablece sin mayores complicaciones y muchos ven este episodio como simple anécdota. Pero sucede que actuaciones similares se repiten de vez en cuando: hace unos años en Madrid, y esta vez a instancia municipal, también intentaron que de una caseta de IU retiraran la bandera republicana; hace meses dos jóvenes fueron retenidos por ondear una bandera republicana en un acto del Príncipe Felipe. Que la bicolor sea la oficial no impide, ninguna ley lo hace, que algunos porten otra bandera como añoranza, reivindicación o por puro placer. De este sorprendente o anecdótico suceso, deben tomar buena nota quienes seleccionan al personal de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, no sea que unos fanáticos del patriotismo cavernario se infiltren en ellos y trabajen para que estos cuerpos nunca sean garantía de nuestras libertades y derechos. Porque en la actualidad aún existen quienes precisan de un indeleble barniz constitucional que impregne sus entendederas.

En estos días de tanto debate huero sobre discriminación, por razón de sexo, en la sucesión de la corona, alguien debiera explicar por qué todavía no se nos consulta sobre la discriminación por razón de genes. ¿República o Monarquía? Se dice que hay muchos juancarlistas pero, ¿son tantos los monárquicos? Y, si lo son, ¿por qué tanto miedo?

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9 comentarios leave one →
  1. 2 octubre 2006 12:44 pm

    No basta con devolverla y pedir perdón. Esos dos señores han cometido un tremendo abuso de autoridad, y eso es de lo peor que se puede decir de alguien a quien se le otorga el monopolio de la violencia.

    Deberían ser expulsados automáticamente del cuerpo.

    Los chulos me dan asco, pero los chulos de uniforme todavía más.

  2. 2 octubre 2006 1:27 pm

    Hombre, Akin, tampoco es para expulsarlos del cuerpo. Con un expediente y la sanción correspondiente, entiendo que sería suficiente.

  3. 2 octubre 2006 2:13 pm

    En quien tiene que imponer la ley no se puede tolerar ese tipo de actuaciones.

    Sinceramente, dos tipos que valiéndose de su autoridad se permiten atacar a un ciudadano y robar propiedad privada, no merecen seguir en sus puestos.

    Si hacen eso porque les sale de los (CENSORED) no me ofrecen la más mínima garantía que no se aprovechen de su autoridad para cualquier otra cosa que esté a su alcance (desde apalear inmigrantes a poner multas a alguien porque les cae mal aunque no haya cometido infracción alguna)

    El abuso de autoridad de un guardia civil es como la prevaricación en un juez, son los peores cargos que les pueden imputar, porque indican un desprecio a la base última del cargo que ocupan.

  4. Júcaro permalink*
    2 octubre 2006 5:44 pm

    Akin, comparto tu indignación. La Guardia Civil tiene entre sus misiones, la de proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades así como garantizar la seguridad ciudadana (¿tengo que poner debiera?). No cabe duda que su actuación merece el rechazo absoluto porque como bien apuntas, efectivamente, el abuso de autoridad es algo repugnante. No obstante, Pablo puede tener razón cuando entiende que, la reprobable actuación de estos dos agentes, ya ha sido tenida en cuenta por quien corresponde. y confiemos sea sancionada con arreglo a los reglamentos y ordenanzas que pudieran entender del asunto.

    De todo este lastimoso asunto, me queda la interrogante de saber por qué patrullaban estos dos agentes por la calle del pueblo. No es usual, no es frecuente, que así suceda; las calles de los pueblos suelen estar vigiladas por la Policía Local y rara vez se ve a una pareja de G. Civiles patrullando por sus calles. Entonces, ¿que hacían?, ¿fueron expresamente a la sede de un partido político?, ¿patrullaron con la intención de secuestrar la bandera? Son algunas de las preguntas que alguien debiera responder; Rubalcaba, por ejemplo.
    Saludos

  5. 2 octubre 2006 11:14 pm

    Debían estar aburridos y se les presentó una buena oportunidad para hacer más cortas sus horas de patrulla. Supongo que será sancionada, digo yo. VIVA LA REPÚBLICA !!!

    Por cierto, me alegro de tu mudanza, demasiado a menudo era imposible entrar en tu blog anterior.

    Un saludo,
    Gemmz

  6. 3 octubre 2006 12:10 am

    Bueno… la verdad es que siempre hay dudas entre las FFCCSS, porque, a pesar de todo, son personas, y no son omniscientes en derecho.

    Estoy de acuerdo en que se extralimitaron al llevarse la bandera tricolor. No obstante, cuando se ven banderas con el “pollo” del régimen franquista, todos estamos deseando que alguien se las lleve… Y sin embargo, son lo mismo: señales de identidad de tiempos pasados (de acuerdo… unos tiempos peores que los otros).

    De hecho, yo recuerdo que en el fútbol sí que han retirado banderas franquistas de vez en cuando, así que es probable que esos guardias civiles actuasen pensando que había alguna ley al respecto (que yo desconozco).

    Akin… Si por un error leve (porque no ha habido daño real) le niegas a alguien el pan de sus hijos… ¿Qué habría que hacer cuando un político se equivoca?

  7. 3 octubre 2006 10:08 am

    Esa persona puede ponerse a trabajar de otra cosa. Aquí está claro que dos señores de uniforme se han comportado como comisarios políticos de Franco, y lo han hecho a conciencia porque no hace falta tener ninguna noción de derecho para saber que lo que hacían era ilegal. Han intentado intimidar políticamente abusando de su situación de poder.

    El daño es real, no tengo más que imaginarme la situación producida, con dos tíos armados diciéndote a gritos que saques la puta bandera y luego llevársela por la fuerza para ver que el daño es real. Otra cosa es que, afortunadamente, sea reparable.

    Más que el hecho en sí es el síntoma de que a esos dos pollos no les importa favorecerse a sí mismos usando para ello el uniforme. Nada me garantiza que no pongan multas cuando no corresponde porque en mi coche llevo una bandera republicana, o que no apaleen a un ilegal en la calle porque saben que no puede denunciarles y ellos detestan a los moros (y hay antecedentes de eso en el cuerpo), o en una disputa entre alguien de Fuerza nueva y un rojo tomen partido por uno de los bandos.

    Cuando a un estado se le da el monopolio de la violencia, es importantísimo que lo use de una forma absolutamente escrupulosa, donde cualquier agente que abuse de su autoridad sea inmediatamente apartado de la circulación (otros habrá que ambicionen su puesto y que no tengan interés en servirse de él), porque lo peor que puede suceder en un estado de derecho es que la gente deje de confiar en él. Y la Guardia Civil ha estado constantemente bajo sospecha desde antes de la transición. Mucha gente no confía demasiado en ellos, como no confía por ejemplo en algunos cuerpos de la policía (como los antidisturbios, varias veces he visto que eran ellos quienes convertían una pequeña manifestación pacífica en una batalla campal). Si queremos solucionar eso, los chulos franquistas que aún están en el cuerpo deben irse a trabajar de peones de albañil, que allí no harán daño a nadie, y si lo hacen irá un guardia civil de verdad a llevárselo al cuartelillo.

    Hay que extirpar ese cáncer de las Fuerzas de Seguridad, y el único modo es no pasando ni una, porque es el único modo de que algunos confiemos de nuevo.

    Y si reglamentariamente estos dos no pueden ser expulsados, que los pongan en un puesto donde no tengan contacto con el público o puedan estar vigilados por otros compañeros, en una ventanilla de oficina por ejemplo.

  8. 3 octubre 2006 9:21 pm

    Lo que debería desaparecer es la Guardia Civil de una vez por todas, si no, desmilitarizarlos, cambiarles el nombre,el uniforme y cualquier cosa que suene a lo que siempre fueron en el campo andaluz, un elemento represor, antidemocrático, representante de las oligarquías, todavía hay quien mantiene un miedo atávico a los “civiles”, heredado de lo que sufrieron sus padres y abuelos. Y lo digo porque vivo a muy pocos kilómetros de donde ha sucedido este hecho y he tenido varios encuentros en la tercera fase con ellos…

    Como inmortalizó el maestro Menese:

    Que dios te valga,
    si en la verea
    sale la guardia.
    Punta charol,
    capa y bota
    a poquito a poco asoman,
    igual que dos grajos verdes
    recortaos en la loma
    ¡Ay! más te valiera
    que las lunas y soles
    se confundieran

    • Rafa permalink
      14 septiembre 2013 11:32 am

      Menese lo cantó, Moreno Galván lo ideó… Dos figuras!

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