Skip to content

La vida perra del jazz

4 septiembre 2007

Cuando escucho música nunca pienso si el intérprete en cuestión era o es un golfo, un drogadicto o un degenerado; si sufría porque una mujer le había abandonado o porque su hombre se la jugaba con otra. Escribo esto tras leer el artículo que Diego A. Manrique publicó, recientemente en El País, con el elocuente título de “La vida perra de Billie Holiday” en el que hacía referencia a la publicación de una biografía, otra más, de Lady Day.

Muchos tenemos la percepción de que se escribe y comenta más sobre su vida que sobre su música; se lee más sus aventuras y coqueteos, que se escucha su música. Por lo general suele resultar cierto eso de que se habla más y se escucha menos, tal vez por contradecir lo evidente; una boca, dos oídos. Cuando se trata de música, en otras cuestiones también, deberíamos escuchar el doble de lo que hablamos. Una boca, dos oídos; escuchar más, hablar menos. Y de hablar, hacerlo preferentemente de la música en vez de hacerlo sobre los avatares decentes, indecentes, ¿indecentes?, en cualquier caso personales.

Me fastidian las reseñas discográficas, artículos, libros o comentarios elaborados alrededor de aspectos sórdidos. Evidentemente los músicos tienen una vida que marcará las notas que interpretan pero que los críticos y entendidos, se centren en los aspectos, en ocasiones tenebrosos casi siempre insustanciales, musicalmente hablando, sólo responden a estrategias comerciales y a que suele llamar más la atención lo mísero que lo sublime. Cuando leo algo sobre de Petrucciani y me percato que se le da tanta o más importancia a sus problemas óseos, corto por lo sano: coloco en el reproductor algunos de sus CDs y dejo abandonada la lectura. Lo mismo me ocurre con tantos otros. La trompeta de Chet Baker sonaría distinta de haber tenido una vida diferente pero no me recreo en las vivencias del músico sino en la calidez de sus notas. Si Fats Waller bebía todo lo que se destilaba carece de relevancia, son muchos los alcohólicos que vagan por las esquinas; si hoy seguimos escuchando su música no es por su vocación a la bebida sino porque cuando sus poderosas manos se ponían sobre el teclado emergía algo especial.

Recuerdo una escena, puede que real, puede que ficticia. En la barra de un garito típico de los ambientes jazzísticos, un club de jazz cualquiera, de aquellos tiempos en los que fumar no estaba perseguido. La orquesta acaba de tocar cualquier tema y sus músicos se dan un descanso; el vocalista se acerca a una mujer, le dice algo al oído; ella ofendida y muy mujer le dice:

– ¡Eres un miserable, menos cuando cantas! ¡Dedícate a cantar!

Pues, más o menos.


Anuncios
5 comentarios leave one →
  1. 4 septiembre 2007 8:44 pm

    No vale repetir 😀

  2. 4 septiembre 2007 8:57 pm

    josemanuel; por razones que no vienen al caso he tenido que cerrar el espacio dedicado al jazz que llamaba “La calle del swing”, así que algunos de los post allí colocados irán apareciendo en esta bitácora.

    Saludos

  3. 4 septiembre 2007 10:24 pm

    El September Second de Petrucciani es una obra maestra de la música… Es una pena que por no ser pop o rock no tenga el reconocimiento que se merece.
    Así que te gusta el jazz… ¡¡otro punto más a tu favor!!

    Un saludo

  4. 5 septiembre 2007 9:00 pm

    Ooohhh! lo echaré de menos. Bueno, si escribes aquí de ello, entonces no. ¡Bien!

  5. 6 septiembre 2007 12:33 am

    Estimado amigo, no puedo menos que expresar mi tristeza por el cierre de “La calle del swing”. Más allá de la forma que pueda tomar la idea detrás de ese hermoso blog, que sin duda permanece, aún en la ausencia, espero no olvidemos aquel querido y musical callejón.
    Un afectuoso abrazo,

    Federico

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: