Skip to content

La sonrisa de Solbes

14 septiembre 2007

Escribe Jéssica Fillol que Solbes es un aguafiestas y no le faltan razones. Lo que pretende el vicepresidente econónico no es otra cosa que preservar un balance económico envidiable frente a quienes apuestan por revertir en la ciudadanía esos resultados. Dicho en otras palabras, la economía al servicio de la economía y de espaldas a los ciudadanos.

Una de las medidas que llevan a Solbes a expresar sus reservas es la atención dental a menores entre 6 y 15 años de edad anunciada por Bernat Soria. En dos cosas le doy la razón al ministro; no está presupuestado, por lo tanto habrá que hacerlo y la otra es la que hace referencia a competencias transferidas. Dicho esto, parece necesario que algunos servicios básicos se generalicen en todo el territorio. Como en Andalucía gozamos de este servicio, trataré de explicar su funcionamiento desde la experiencia personal.

El Gobierno de la Junta de Andalucía decidió, en 2001, la adopción de medidas para garantizar una asistencia bucodental gratuita y personalizada para los residentes en Andalucía en edad comprendida entre los 6 y 9 años, en 2002, y que se va extendiendo paulatinamente hasta los 15 años.

Desde entonces, los niños residentes en Andalucía reciben una Asistencia Dental Básica consistente en un contacto con la familia para inculcar hábitos preventivos para la salud bucodental, cepillado o dieta entre otras, y una primera exploración. De esta primera visita, y según cada caso, se procede al:

  • Sellado de fisuras en dientes y muelas para prevención de caries.
  • Empastes en dentición permanente.
  • Extracción de dientes y muelas
  • Limpieza de boca
  • En casos de malformaciones o traumatismos el paciente recibirá un tratamiento especial.

El sistema es muy cómo. Cada año los padres recibimos en nuestro domicilio el llamado “Talón de Asistencia Dental Anual” (TADA), documento que nos permite acceder al dentista que libremente elijamos. La Administración nos facilita en el Centro de Salud más cercano, en la web de la Consejería o en un folleto que nos remiten por correo, el listado de dentistas de la provincia que prestarán el servicio. Cada familia tiene libertad absoluta para seleccionar aquel que considere más idóneo, pudiendo optar por el dentista de cualquier localidad de la provincia de residencia. Una vez elegido el especialista, que podemos cambiar cada año, sólo tenemos que pedir cita en la consulta del dentista seleccionado y presentarnos con el niño y el TADA correspondiente.

Solbes tendrá sus razones pero estoy con MTFdlV cuando asegura que es compatible la política social con el rigor presupuestario. Recordando las generaciones de sonrisas desdentadas parece que tenemos que elegir entre el temor del vicepresidente porque las medidas sociales anunciadas hipotequen al Estado y la sonrisa completa de nuestros niños. ¡Menos lobos!

Anuncios
4 comentarios leave one →
  1. 14 septiembre 2007 9:42 am

    No es el lugar para debatir sobre la política económica gubernamental que, a nivel macro, puede ir de championlí, pero que en el nivel micro es otro cantar. En todo caso, los superávits presupuestarios están para ser gastados justamente en necesidades sociales básicas. Todavía recuerdo los debates de hace años, cuando se consideraba que un poquito de déficit para financiar prestaciones sociales no tenía por qué ser tan negativo como ahora se ve.

  2. 14 septiembre 2007 11:07 am

    Exactamente. Hasta la llegada de Solbes al ministerio el ‘dorado’ era el déficit cero. Hoy queremos más, el superávit.

    Aceptaría un superávit si todas las necesidades sociales estuvieran cubiertas. No antes.

    ¿Que esta medida no es la más apremiante? No lo sé, eso sería otra cuestión.

  3. 14 septiembre 2007 5:35 pm

    Propongo que, en caso de que falte dinero, se incrementen los impuestos sobre los beneficios de las empresas.

  4. 14 septiembre 2007 6:08 pm

    Josemanuel no falta dinero o mejor dicho, siempre falta dinero para según que cosas. Uno que es inocente e ignorante en muchas materias siempre se hace la misma pregunta. Si en periodos de crisis tenemos que ajustarnos el cinturón y en épocas de esplendor económico los beneficios siempre están reservados para la banca y las corporaciones empresariales con sus accionistas y ejecutivos de sueldos astronómicos, ¿cuando puñetas un trabajador puede permitirse la “alegría” de una subida salarial significativa?, ¿cuándo puede reclamar unos servicios decentes?

    Algunos afirman desde su estupidez ilustrada que en periodos de crecimiento económico los trabajadores acceden a puestos de trabajo que, en periodos de crisis desaparecen.

    ¡Las migajas de la tarta, imbécil!, habría que responderles

    Animal Político, lo dice muy claro, ¿superávit?, si todas las necesidades sociales estuvieran cubiertas. No antes. Mientras tanto un gobierno progresista debe trabajar para irlas cubriendo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: