Saltar al contenido

Un patriota ejemplar

12 octubre 2007

El primo Ricardo presume de ser un patriota ejemplar que gusta de celebrar de manera especial esta fiesta porque dice que somos una nación y debemos sentirnos orgullos de serlo. Ricardo se emociona cuando ve la bandera española ondear al viento en cualquier circunstancia y se le llena la boca de la palabra España con suma frecuencia.

Se estremece de orgullo patrio si la contempla en un desfile militar y también cuando cubre el féretro de un militar muerto o una personalidad, por supuesto nacional, hace el último tránsito a hombros y envuelto en los colores nacionales; se emociona si compite un español en cualquier disciplina y éste exhibe la bandera, si luego el deportista en cuestión paga sus impuestos en otro país eso no le preocupa, total, él también busca todos los subterfugios posibles para dejar de pagar y cuando sortea los controles de la Hacienda Pública se enorgullece de ello. No sé por qué me voy por las ramas; esas son menudencias sin importancia porque mi primo es un patriota de bandera. La lleva ostentosamente en la correa del reloj, en el cinturón y en muchas prendas de vestir se reproducen sus colores, si luego manda a sus hijas a estudiar a otro país porque las universidades españolas carecen de nivel, no merma su patriotismo; según Ricardo todas, privadas y públicas, son inferiores a la de Lovaina por ejemplo.

Cuando Ricardo bebe dos copas le sale el auténtico y de la jódete que lleva dentro; como de un golpista beodo se tratara tropieza entre un “¡Todos al suelo, coño!” o “La calle es mía” envuelto ostentosamente en la bandera nacional.

El primo Ricardo debió escuchar la llamada de los suyos para propagar las tesis mesiánico-marianas “id y contad lo que habéis visto”, así que se presentó en casa la tarde del 11 de octubre para animarme a hacer ostentación de mi condición de español. Cuando me habla de patriotismo le recuerdo que alguien lo definió como «basura combustible dispuesta a arder para iluminar las ambiciones de unos ambiciosos«. Le cuento que deploro al que se define como patriota y hace ostentación de ello con palabras y gestos grandilocuentes y que, en cualquier caso, observo más patriotismo en el albañil que sube todos los días al andamio, en el barrendero que limpia las calles, en el maestro que enseña, en el médico que atiende, en el funcionario que funciona, en el asalariado que paga sus impuestos, en la madre o padre que cuida y educa a sus hijos, en el automovilista que conduce sin poner el riesgo la vida de otros, en el artista que me conmueve, en el viandante que respeta el espacio público, en los jóvenes o no tanto que se manifiestan por una vivienda digna, en quien discrepa serenamente, en el emigrante que hace los trabajos que no queremos y necesitamos….

Nuestra conversación terminó como casi siempre; cordialmente enfrentados. Le digo que no me gustan las banderas porque, entre otras razones, tienen mástiles. Luego, como de una manera descuidada y como no queriendo la cosa, tomo la guitarra y recuerdo los versos de Brassens tratando de emular a Paco Ibáñez en su versión de La Mala reputación (acababa de leer el comentario de Maripuchi en el orgullo español de Jéssica Fillol y el artículo de Pierre Miró):
Cuando la fiesta nacional
Yo me quedo en la cama igual,
Que la música militar
Nunca me pudo levantar.
En el mundo pues no hay mayor pecado
Que el de no seguir al abanderado
Y a la gente no gusta que
Uno tenga su propia fe
Y a la gente no gusta que
Uno tenga su propia fe
Todos me muestran con el dedo
Salvo los mancos, quiero y no puedo.

Ricardo trata de burlarse tanto de mi capacidad para desafinar como de lo que canto. Entonces le recito unos versos de Angelusa:
No existen en mi vida banderas que escondan injusticias
ni tronos que perpetúen una estirpe inventada.

12 comentarios leave one →
  1. 12 octubre 2007 1:11 pm

    Bonito hombre de paja

  2. 12 octubre 2007 8:32 pm

    De paja, que no de hojalata, como otros patriotas.

  3. 12 octubre 2007 8:35 pm

    Me quedaba expresar mi total identificación con tu forma de ver las cosas, Júcaro. Está uno de patriotas «hasta» las narices.

  4. 12 octubre 2007 8:45 pm

    Gracias por la mención. Beso.

  5. 12 octubre 2007 9:11 pm

    a, b, b.: De los patriotas que hacen tanta ostentación de su patriotismo, me sucede igual que con los hombres que tienen necesidad de demostrar su hombría, ¿tan poco seguro están que necesitan reafirmarse a cada rato no sea que alguien pueda dudar?

    Maripuchi; gracias a tí por tu continua presencia. Lamento que Blogger, desde hace algún tiempo, me impida publicar los comentarios que escribo. Igual me estoy volviendo más torpe y hago algo mal.

  6. 13 octubre 2007 1:50 am

    En cualquier caso, el personaje de la historia de Júcaro no es un patriota, sino una verguenza para cualquier patriota de cualquier patria.

    Y lamento en cierto modo que se estereotipe el patriotismo con esperpentos patéticos y tan alejados de lo que puede ser el orgullo patrio, sea este el que fuere. Parece que se tratase de ridiculizar cualquier muestra icónica de sentimiento de pertenencia o filiación, y sea esta española, francesa, republicana, catalana o de bosnia-hezergovina.

    Yo no suelo ser muy de representaciones icónográficas de ningún tipo (bueno, llevo la manzana de Apple en el coche, ahí peco), pero si me siento orgulloso de mi barrio, mi pueblo, mi comunidad, mi país, y a veces hasta de mi planeta. Pero me parece que últimamente, debido a la crispación política que promueven políticos de uno u otro signo, se pretende enfrentarnos mediante símbolos, buscando las diferencias en vez de fomentando los acercamientos, desdeñando el símbolo del de enfrente al tiempo de resaltando el propio.

    No creo que sea cuestión de renegar de la bandera española, la ikurriña, la senyera o la que uno guste de enarbolar como sentimiento de pertenencia a grupo, sino de que los políticos se dejen de enfrentamientos surrealistas de este tipo y se ocupen de que seamos patriotas gracias a tener un país moderno, sostenible, económicamente solvente y garante de libertades. Lo demás … sobra y solo nos lleva a discursos de besugos, a ver la paja solo en el ojo ajeno, a simplificar a las personas al identificarlas por los símbolos con los que se arropa.

    Todo esto nos aleja de ser libres, y nos convierte en meros lacayos de las intenciones manipuladoras de unos para los que su único interés está en mantenermos idiotizados y mirando para otro lado en vez de cuestionar la política de verdad, para lo que les pagamos.

    Júcaro, ya me enredé con otro artículo tuyo, pero es que da gusto leerte, y siempre me haces pensar. Es tu mérito y mi vicio (el de discutir) 😛

  7. Júcaro permalink*
    13 octubre 2007 9:50 am

    Fernando, prácticamente de acuerdo, no obstante unas matizaciones. Desde este blog no se comparte el enfrentamiento de banderas ni de otros iconos. Si alguien porta una bandera no se percibe como un acto, como un gesto repudiable o negativo; cosa distinta es cuando se iza una bandera para enfrentarla a otra. Suelo decir que no me gustan las banderas porque tienen mástil, tampoco me gustan las fronteras decididas o impuestas porque separan. No me molesta que alguien lleve su bandera salvo cuando es para refregarme por la cara sus obsesiones. En éste sentido reniego de las banderas y de todos lo iconos.

    Dices que te siente orgulloso de tu barrio, pueblo, etc,. Soy de Vejer de la Frontera, un pueblo pequeño y hermoso como otros muchos. Me gusta pasear por sus calles, volver a encontrar gente de la infancia, reconocer personajes que parece siempre estuvieron allí. Cuando estoy en el pueblo me siento bien. Cuando escucho a cualquier paisano ensalzar a este pueblo y para ello recurre a compararlo con las poblaciones más próxima entonces me incomoda tanta estupidez.
    Como bien escribes no se trata de renegar de las banderas sino de no utilizarlas para atizarnos, para separarnos.

    Saludos.

  8. 13 octubre 2007 11:54 am

    Saludos

    Me ha gustado la comparación entre el que luce su hombría y el que alardea de su patriotismo, creo que es la que mejor toca el fondo del asunto. Además ¡qué dominaditos los que hacen todo por la patria! (sea la española, la vasca, o la de Ojeda) y qué excluyentes resultan sus planteamientos hacia el futuro. En fin, sin patrias ni fronteras me parece un mejor saludo que el cuadrarse ante una enseña.

    Hasta Luego 😉

  9. 13 octubre 2007 12:27 pm

    Salude de mi parte a su primo Ricardo y luego vuélvalo a meter en formol, aunque ahora forma parte de una especie muy abundante ,espero que en poco tiempo pase a estar en peligro de extinción. Y no le comente que soy un gran admirador de Roger Federer, sin que menospreciar a Rafa Nadal, igual le da un infarto

  10. 13 octubre 2007 12:50 pm

    Jomra: Saludos, sin patrias ni fronteras

    JG Centeno; no te preocupes por lo de Federer, cuando comento que Alonso es tan tramposo como Hamilton me llama de todo menos bonito.

    ¿En peligro de extinción personajes como mi primo? Ojalá, pero por estos lares abundan «señoritingos» de esos pelajes. En cualquier caso, lwe saludaré de tu parte.

  11. Manu permalink
    14 octubre 2007 7:10 pm

    Uno le tiene cariño al escenario y a las personas con las que vive, donde ha vivido, ha sido niñ@, a su padre, madre, etc. pero de ahí a estar orgulloso de ello/s, yo personalmente no entiendo el orgullo, no estoy orgullos@ de mi familia ni de mis amigos ni de mi nación, ¿por qué iba a estarlo? siempre habrá mejores personas, y peores, y mejores naciones, y peores, yo solo entiendo el cariño, el echar de menos, la nostalgia, etc. y ya si nos ponemos en relación con el ejército… ¿pero cómo vamos a estar orgullosos ante una música militar? ante un tanque? un uniforme, un arma, un avión de combate? En fin, no tengo palabras para asombrarme de que alguien se «emocione» ante semejantes cosas.

  12. 14 octubre 2007 11:06 pm

    Hay muchos Ricardos sueltos por ahí…

    Muchísimas gracias, Júcaro, por la referencia. Es un gran honor para mi, de verdad.
    Un beso

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: