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Error judicial; el caso de Basel Ghalyoun

19 julio 2008

Ya sabemos que, inasequibles al desaliento, los conspiranoicos mantendrán sus tesis con el mismo empeño de quien sigue el camino aunque esté acabado. Anuncian la búsqueda del autor intelectual y en esas están y continuarán aunque igual los ciudadanos tengamos derecho a ser informados sobre el autor intelectual de la teoría de la conspiración. Sería interesante conocer si tan peregrino artificio surgió en las oficinas de FAES, en el consejo de redacción de un periódico inmundo o en los púlpitos mediáticos de los monseñores.

Como ya sabemos que los genios del periodismo español hacen de la realidad una novela por entregas, y que en mantenerla les va el negocio y el ego; como sabemos que no se darán por vencidos a pesar de las derrotas judiciales en el pinchazo bórico, el ridículo de la cinta de la Orquesta Mondragón y de tantas otras elucubraciones fantasiosas; como sabemos que no hay juez ni justicia si no sentencian la verdad que ellos establecieron, quizá lo más deseable sea no seguirles el juego por mucho que se afanen en propagar la verdad inventada una y mil veces, y por mucho que les siga la cuerda un señor llamado Trillo.

Dicho lo cual, hay una noticia llamativa conocida la sentencia del 11-M y de la que poco se comenta. Basel Ghalyoun, absuelto por el TS, ha sido retenido para hacer efectiva una orden de expulsión por encontrarse en situación irregular después de pasar más de cuatro años en prisión.

Los errores judiciales son admisibles e incluso la Constitución los considera (Art. 121) y reconoce el derecho a indemnización para quienes los sufren; la Ley Orgánica del Poder Judicial desarrolla la responsabilidad patrimonial del Estado por el funcionamiento de la Justicia y reconoce que tendrán derecho a indemnización quienes, después de haber sufrido prisión preventiva, sean absueltos por inexistencia del hecho imputado. A Basel Ghalyoun se le ha encerrado cuatro años, ahora se le absuelve; pero este señor es sirio e islamista y pareciera que tuviera menos derecho a la justicia que otros.

Según su abogado, Basel Ghalyoun había obtenido la residencia en España y disponía de tabajo legal, en el momento de su detención, y que no pudo renovar la documentación pertinente porque se encontraba en prisión por un delito del que ahora, cuatro años más tarde, queda absuelto.

Todos nos estremecemos con los errores judiciales porque sus consecuencias son terribles: el caso Wanninkhof y la vergonzosa presión mediática, la duda sobre si se pudo haber evitado la muerte de Mari Luz o la no menos incomprensible permanencia en prisión de una persona acusada de violación por la coincidencia de “tener un ojo a la virulé“, hasta que unas pruebas de ADN han demostrado su inocencia 13 años después; 13 años que permaneció en prisión.

A Basel Ghalyoun, que es sirio e islamista, le puede suceder como a tantos otros. La administración del Estado debe esmerarse en la protección de los derechos fundamentales de las personas, independientemente de su origen o creencia religiosa pero si además esa persona ha sido víctima de un error judicial lo que no puede hacer es actuar de manera injusta acaso porque sea islamista o sirio. Precisamente por ser sirio habría que protegerle de manera especial porque al enviarle a su país corre el riesgo de ser torturado. Al error judicial no le puede acompañar ahora una decisión administrativa capaz de poner en riesgo su integridad física y sin embargo, ya sabemos que el Gobierno le indemnizará con la repatriación.

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5 comentarios leave one →
  1. 20 julio 2008 7:32 am

    Si es inocente, llevas toda la razón, lo es con todas las consecuencias. Es inadmisible que debido a que no ha podido renovar su permiso de trabajo, por estar en prisión, se le envíe a su país.
    Este hombre, como mínimo, tiene que consevar la situación anterior a que le enviaran a prisión. Es vergonzoso, pues parece que como no se le ha podido castigar judicialmente, alguien se encarga de vengarse devolviéndole a Siria.

    Salud y República

  2. Júcaro permalink*
    20 julio 2008 8:22 am

    Rafa, al ser absuelto, este hombre es inocente; para condenar hay que tener pruebas y para el Supremo, los argumentos de la Audiencia Nacional sólo demostrarían que que Ghalyoun es una persona de ideas radicales e incluso violentas. ¿Te imaginas la de personajes públicos que todos conocemos que serían condenados por este motivo?

    Por suerte, el TS interpreta que en una sociedad democrática el tener este tipo de ideas no acredita necesariamente la pertenencia a banda armada.

  3. Alfa79 permalink
    20 julio 2008 10:25 am

    Afortunadamente en España existe la presunción de inocencia -antes o durante un juicio- y, la inocencia -o inexistencia de culpabilidad- tras el mismo.
    Si alguien es inocente, la Justicia y los poderes del Estado deben de actuar en consecuencia y de motu propio. No tienen ni deben de esperar a que el agraviado eche o mande la dichosa instancia. ¿ Dónde está el defensor del Pueblo?

    Sobre el 11-M y los conspiranoicos (algunos apartados y otros con voz en alza – como Trillo-), tan solo decir que… “estoy harto de ver como vomitan tanta porquería toda esta gentuza sin ética y sin escrúpulos de ningún tipo”. Así que lo mejor será obviarlos y ningunearlos.

    Saludos desde el desierto. Alfa79

  4. Júcaro permalink*
    20 julio 2008 10:56 am

    Alfa; es cierto que en España existe la presunción de inocencia pero estoy convencido que habrás escuchado demasiadas veces que el que alguien no sea condenado no significa que sea inocente sino que no se pudo encontrar pruebas de su implicación en el asunto.

    Con frecuencia, la caverna da la vuelta al acto jurídico establecido mediante el cual toda persona es inocente mientras que no se demuestre lo contrario. Sin embargo y según que casos, no se trata de que la Justicia demuestre la culpabilidad sino de que la persona juzgada demuestre su inocencia.

    En el caso del sirio e islamista absuelto, tengo la impresión de que el Gobierno hizo suyas las tesis más sectarias de la caverna y los derechos humanos se los guardó en algún sitio tal vez porque esta persona sea de origen sirio e islamista.

  5. Alfa79 permalink
    21 julio 2008 11:07 am

    Estimado Júcaro, precisamente por ello aludo en mi comentario anterior a la … “inocencia -o inexistencia de culpabilidad-“.

    Afortunadamente, en España no necesitamos de “coartadas” para demostrar nuestra inocencia (mírese el sistema judicial estadounidense -o incluso el inhumano, bochornoso y destetable espectáculo de Guantánamo-).

    La caverna sigue ahí, aunque ahora esté aflojando su voz y escondiendo -parcialmente- su inquisitorial maquinaria de tergiversación y contínua malicia.
    Aquí estaremos/seguiremos para sacar a relucir tanto a la caverna como a sus cavernarios.

    Un abrazo desde el desierto. Alfa79

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