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Enseñanza Complementaria; una asignatura pendiente

21 septiembre 2008

¿Estaremos predestinados a perder siempre y en cualquier circunstancia?

Que el capital sea socorrido por el Estado es la demostración de la falta de alternativa al capitalismo. Aquí ya sabes, a nacionalizar las pérdidas y a privatizar las ganancias en unas muy pocas manos, que en muchas sería socializar y eso está contraindicado por el liberalismo rampante. En otras palabras, capitalismo puro y duro; premio a la impunidad de especuladores y avariciosos; castigo para los trabajadores que ya estamos pagando con desempleo y más precariedad los desmanes del capital.

En nuestro sistema educativo pasa algo parecido. Dice el texto sagrado del constitucionalismo español que ninguna confesión religiosa tendrá carácter estatal. ¡Pero, bueno!, no te tronches de risa porque así se afirma en el libro de la Constitución, capitulo II, versículo 3. Claro que más adelante, se puede leer que “los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones“. Aquí precisamente es donde tiene el origen ese permanente trato de favor hacia quienes desean una formación religiosa y aquí es donde quería detenerme por un instante para constatar otro fracaso, otra cesión,  otra imposición. No se garantiza un trato similar para quienes optamos por una educación laica para nuestros hijos, en los colegios públicos, y quienes prefieren una educación religiosa.

Si como padre deseas que tu hijo, en edad escolar, reciba formación religiosa, no te preocupes. El Estado concede un doble privilegio a las instituciones religiosas: el de nombrar a los profesores que ellos designen y el de pagarlos con dinero de nuestros impuestos aunque, en nuestra declaración de IRPF hayamos consignado que no deseamos contribuir con la iglesia. Bien o mal, es lo que hay. Lo peor; no se vislumbra un horizonte próximo donde la religión, las religiones, sean objeto de enseñanza, propaganda o culto fuera de los centros escolares y en horario no lectivo. Lamentablemente esta es la situación, pero ¿qué sucede si, como padre, decides que tu hijo no reciba formación religiosa alguna?

Responder a esta pregunta es constatar el fracaso del propio sistema educativo y de nosotros como padres o como sociedad civil. Aunque exista una normativa al respecto, la realidad es que, en la mayoría de los centros educativos de Educación Primaria, los niños que no se inscriben en la enseñanza religiosa no reciben ninguna enseñanza alternativa. Es más, lo único que está meridianamente claro, al menos en Andalucía, es que las enseñanzas complementarias, en ningún caso, versarán sobre contenidos incluidos en los currículos de este nivel educativo. Es cierto también que la legislación orienta a los centros en las actividades alternativas que, como enseñanzas complementarias, deben organizarse, pero ¿qué es lo que sucede en el día a día de nuestras escuelas? ¡Nada!, la respuesta es nada o mejor dicho, todo un desprecio a nuestra libre decisión de no incorporar a nuestros hijos a la asignatura de religión.

El poder de la Iglesia Católica es tal que ha conseguido crear un limbo, en nuestras escuelas, para el alumnado que optó por una opción laica en su formación educativa. A diferencia de la asignatura de Religión, la Enseñanza Complementaria no cuenta con profesores específicos para impartirla. Es más, lo usual es que estas enseñanzas complementarias simplemente no se impartan, ante la pasividad y el consentimiento de la administración educativa en sus distintos niveles y el pasotismo de unos padres que nos pensamos muy dignos y coherentes por decidir que nuestros hijos no asistan a clases de religión.

Al igual que la intervención de los estados nacionales para proteger el capitalismo pudiera parecer un fracaso del liberalismo, nuestra aparente dignidad padres que optamos por una educación laica se nos va por el desagüe cuando dejamos que nuestros hijos estén a merced del voluntarismo del profesor de turno. Si no podemos contar con la vigilancia de los servicios de la Inspección Educativa, disponemos de APAs y representantes en los Consejos Escolares para defender un trato semejante y para exigir que nuestros hijos dejen de ser discriminados.

¡Es tremendo y desalentador! Aceptamos que, en horario escolar, se adoctrine y a la vez toleramos que nuestros hijos, con nuestra pasividad, dejen de recibir una formación y enseñanza complementaria para no perjudicar a los que voluntariamente decidieron una educación religiosa.

Desconozco si estamos predestinados a perder siempre y en cualquier circunstancia pero, muchas veces, nos lo ganamos a pulso.

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10 comentarios leave one →
  1. 22 septiembre 2008 7:02 am

    Por pi (y cada vez en más casos por po) así es… pero estoy segura de que yo veré la caída de este absurdo con mis hijos en edad escolar.

  2. 22 septiembre 2008 10:13 am

    Yo mismo he sufrido esta “falta de ética” en la impartición de ética. Esta asignatura era continuamente utilizada como “hora de estudio”, es decir, hora de no hacer nada.
    Y cuando van y tratan de dar algo de contenido a la misma en forma de Educación para la Ciudadanía, van y lo quieren dar en inglés. ¡Esto es de risa!

  3. Júcaro permalink*
    22 septiembre 2008 7:51 pm

    Maripuchi, ojalá tu optimismo se veo recompensado. Ignoro si esta cuestión es tratada de manera diferente en otros territorios pero, por esta parte de Andalucía, no hay motivos para el optimismo.

    Rave, ese esperpento de EpC en inglés es tremendo. Imagina lo que dirían esos peperos si el Gobierno obligara a impartir la Religión en arameo o en latín.

  4. santi permalink
    22 septiembre 2008 11:02 pm

    Me incluyo en el listado de damnificados por el sistema. El primer año que mi hijo mayor debía optar entre religión y otras actividades, opté por otras actividades. Toda la clase se había apuntado a religión y mi hijo y otro compañero (dos niños de una clase de más de veinte) se dedicaban a hacer manualidades en una aula porque no había una actividad específica para ellos. Con lo cual la discriminación es doble: por no recibir atención y por tener que sentirse aislado del grupo. Al final hemos terminado por apuntarle en clase de religión.

  5. Júcaro permalink*
    23 septiembre 2008 6:59 pm

    Santi, lamentablemente tu experiencia no es única. Como padre padecí situaciones muy parecidas.

    El post lo escribo tras conversar con un amigo que estaba indignado tras saber que mientras que, mientras los alumnos de Religión reciben sus clases, los que optaron por no recibir la doctrina religiosa eran llevados al despecho del Director a hacer algunas tareas mientras éste, el Director, “hablaba por teléfono y removía papeles”, en expresión de su hijo.

  6. 25 septiembre 2008 7:35 pm

    Tentado he estado de no comentarte esto por no entrar en un estado anímico de cabreo absoluto. Tú mismo lo dices: desalentador. No recibo ninguna explicación por parte de nadie. Me temo que es miedo electoralista y cobardía.

    Un abrazo.

  7. CARLOS permalink
    15 noviembre 2009 4:25 am

    Soy maestro de religión, y lamento mucho que penséis que se adoctrina en la escuela. Sin embargo, estoy de acuerdo con vosotros y no entiendo por qué mis alumnos trabajan y estudian mas que otros, por qué no se establece una asignatura como ética o el rollo (adoctrinador) de educ. para la ciudadanía en lugar de la complementaria actual.
    Por cierto, si no queréis religión en la escuela, debéis empezar por intentar modificar la Constitución española, que es la Ley que permite que esto ocurra.

  8. 15 noviembre 2009 9:03 am

    Carlos, si no fuera doctrina ¿cómo se permite que el profesorado de “Religión y Moral Católica” lo seleccione el Obispado de turno?. Mire, lamento su desprecio por una asignatura tan necesaria como Educación para la Ciudadanía y debería saber que si la complementaria no está reglada de manera racional es porque la Iglesia lo ha impedido siempre al entender que entraba en competencia con su “Religión y Moral Católica” y por falta de arrojo de todos los Gobiernos que aún no se han enterado que el poder de algunos no es de este mundo.
    Si usted saca la Constitución a relucir le diré que lo que está escrito en la Carta Magna es que ninguna confesión religiosa tenga carácter estatal.

    Mire, una asignatura que hablara de la religión en su conjunto, de todas las religiones, de su presencia en la historia, en las sociedades y en las manifestaciones artísticas sería muy interesante. Esa asignatura estaría impartida por un profesorado seleccionado con los mismos mecanismos que se elige al profesorado de matemáticas, idiomas, o educación física.
    Saludos.

  9. CARLOTA permalink
    22 septiembre 2010 12:30 pm

    En la clase de mi hijo solo estan dos y no se realmente que es lo que tienen que hacer

    • 22 septiembre 2010 6:50 pm

      Carlota, lo más sensato parece dirigirse al centro educativo y pedir información la respecto directamente al Director o Jefe de Estudios del colegio, luego concertar una entrevista con el profesor que le imparta es enseñanza complementaria. Hacer comprender a todos que estás preocupada, interesada y dispuesta a realizar el mismo seguimiento, con respecto a esta opción, que el que harás con respecto a otras enseñanzas (Matemáticas, Lengua, Inglés…).

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