Skip to content

Homofobia en el Vaticano

2 diciembre 2008

No hace mucho Salvador Pániker, en un magnífico artículo a propósito de la eutanasia, nos recordaba que hasta hace cuatro días la Iglesia condenaba la libertad de conciencia, la libertad de enseñanza, la libertad de reunión, la democracia, el socialismo, el sindicalismo, el liberalismo y los derechos humanos. Hoy, esa misma Iglesia, no solo sigue condenando la homosexualidad sino que, dando un paso más, se opone a su despenalización.

Es curiosa la relación que el gobierno de la Iglesia Católica mantiene con el sexo. Desde ese misterio de la concepción inmaculada, sin mediación de varón junto a la madre, a la aceptación, ¡qué remedio!, del acto sexual aunque restringido como simple episodio reproductor o a esas flamígeras admoniciones como las del obispo de Tenerife cuando compara la homosexualidad con la pederastia. Alaban la castidad y en ella dicen encontrar la virtud pero sentencian como expertos en sexualidad.

Y mientras ellos predican el sexo bajo los cánones que ellos mismos establecen, sus seminarios se vacían y en sus Iglesias; el cura, el monaguillo y unos pocos más. Luego hablan de cruzadas cristófobas, hordas laicistas y otras memeces. Que aconsejen a sus feligreses, que conduzcan a su rebaño, que sean castos o fervorosos practicantes, que hagan y se lo hagan como buenamente entiendan pero, es todo un despropósito, que mantengan y favorezcan la penalización de ciertas prácticas sexuales.

¿Sabe El Vaticano y toda la Iglesia Católica que la no aprobación de la propuesta de despenalización condena a muerte a los miles de gays que han tenido la desgracia de vivir en ciertos países? ¿Saben los representantes del Estado Vaticano que con esta posición hacen peligrar la integridad de miles de ciudadanos cuyo único “pecado” es desear emocional y físicamente a personas de su mismo sexo?

Lo saben, ¡claro que lo saben!, pero anteponen sus delirios a la vida y a la dignidad de miles de seres humanos. Desde los púlpitos y en sus homilías seguirán hablando de fraternidad, amor, respeto y misericordia mientras sus voceros, los más estridentes, nos advertirán de la ola de integrista en otras religiones. Definitivamente los propaganditas de la fe nunca fueron unos lumbreras y el humanismo cristiano, simple marbete para engañar a inocentes e incautos.

También escribieron sobre el tema: Pablo Saldaña y Andreruiz

Y SKA-P cantan crimen sollicitationis

Anuncios
7 comentarios leave one →
  1. 2 diciembre 2008 8:51 pm

    En mi humilde opinión es una cuestión patológica. Viven en una lucha permanente creo que para hacerse más héroes ante los ojos del Dios que han creado. Luchan contra lo que más les gusta: el sexo en todas sus expresiones. Es una forma de santificarse. La expresión: “Que cada uno coja su cruz” es muy frecuente entre ellos, se asemejan así a su líder. Para ellos el ser homosexual es una cruz que deben soportar y aceptar pero sin sacarla a la luz y sin enorgullecerse. Hay que sufrirla en silencio como las almorranas y si se peca, se confiesa uno y Dios perdona. A algunos eso, los hace llevar a la locura, a salirse de la organización, a la pederastia… a múltiples manifestaciones de una represión salvífica.

  2. 2 diciembre 2008 10:10 pm

    Juan, lo has sintetizado muy bien: “Luchan contra lo que más les gusta: el sexo en todas sus expresiones”.

    Totalmente de acuerdo. Rastreando por la Red encontré una canción que subo hasta el post con letra incluida. ¿Fuerte?, no menos que algunas de sus acciones como su oposición a despenalizar la homosexualidad.

  3. 2 diciembre 2008 10:29 pm

    Por cierto, Júcaro, quise intervenir en tu post anterior pero después de pensármelo me autoreprimí (reminiscencias de mi pasado católico). Solo decirte que porque alguien sea escritor no hay que admirarlo a la fuerza. He leído dos libros suyos y leo algunos artículos suyos en El País. Yo no lo admiro en absoluto. No entro en más detalles para no crear polémica. Déjalo pasar, ni me contestes. Solo que no he podido aguantar más mi represión.

  4. 2 diciembre 2008 10:31 pm

    Perdón, de nuevo, “autorreprimir” es una palabra inventada y como tal debe ir entrecomillada y además con doble “r”.

  5. 4 diciembre 2008 10:51 am

    Es lo mismo de siempre. Estos individuos purpurados viven en contra de los Evangelios que ellos predican. Bueno, los predican los cristianos de base.

    ¿ Habrán leído las bienaventuranzas y todos los capítulos sobre el perdón de Jesús a quienes le golpeaban la mejilla ?

    Salud. Alfa79

  6. elenaword permalink
    4 diciembre 2008 1:40 pm

    El Vaticano defiende la vida… pero la de algunos..doble moral, hipocresía, cinismo. Si no te opones a la pena de muerte…estás a favor..si no te opones a las torturas… estás a favor.. esta es la Iglesia del Siglo XXI..la Inquisición..
    Su excusa… no discriminar a los que discriminan!!!!

    http://elenaword.wordpress.com/2008/12/04/el-vaticano-contra-los-homosexuales-defen sor-de-la-vida-de-algunos/

Trackbacks

  1. Un Ratzinger homófobo « 14 de abril

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: