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Contador a cero

28 abril 2009

Para quienes dedicamos parte de nuestro tiempo libre a administrar una bitácora, el oficio no remunerado de bloguero supone un pulso permanente. Seleccionar el tema, tratar de evitar ese lenguaje reiterativo en tópicos y frases hechas, tan frecuente en los medios, y hacer un intento de autenticidad y coherencia en cada post y circunstancia, aunque no siempre resulte cómodo, es una experiencia gratificante.

Este blog carece de contador de visitas visible, no expone el PageRank y la barra lateral de la plantilla no se decora con botones que hagan referencia a posicionamiento en ranking alguno. Al principio sí, deseaba saber si alguien pasaba por aquí; instalé un contador, sin observar que la plataforma WordPress disponía de uno propio. Percatado del despiste, comprobé que ambos diferían notablemente en sus guarismos y al no saber con qué carta quedarme decidí no jugar al mus, que de faroles ya están las calles suficientemente abastecidas. Aunque también, alguien podría pensar que ante dígitos tan exiguos, mejor dejar los exhibicionismos para otros mejor dotados. Como interesan otras cosas más que el contador, y como conseguir mejorar posicionamientos en ranking puede ser cuestión de ciertos trucos, no perderé en tiempo en estas tribulaciones que por lo parece afectan de “vaniditis aguda” a tantos blogueros.

Si los contadores registraran el tiempo que cada visitante tarda en abandonarlo, la cuestión sería diferente. Si eliminaran los accesos de tan solo unos pocos segundos, igual habría que prestarle alguna atención. Si no contabilizara el error de abrir una puerta que conduce a una habitación no deseada, entonces, podría tener cierta justificación. A este blog, cada mes de abril, miles de visitantes confunden la ruta deseada. Cuando escribo esto que lees, y según el panel de administración, más de 21.000 visitantes entraron en este blog al teclear la fecha del 14 de abril. Estoy convencido que prácticamente los 21.000 buscaban datos de la fecha histórica, pero ¿cuántos de esos visitantes se convirtieron en lectores aunque sólo fuera en una ocasión? Si pudiera borrar las visitas de quienes teclearon “niñas de 14”, que suman una cantidad desalentadora y que de manera obscena elevan el contador; si pudiera suprimir a quienes entraron buscando porno porque un día subí un fragmento de Opinión sobre la pornografía de Wislawa Szymborska o porque otro escribí contra la pornografía infantil y contra la censura; si existiera un contador de visitas capaz de discriminar éstas y otras lamentables situaciones, entonces tendría algún sentido. Mientras tanto, el contador, invisible; como si estuviera anclado en un cero secular y rotundo.

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24 comentarios leave one →
  1. 28 abril 2009 5:41 pm

    Haces bien. A mí tampoco me parece necesario el contador a no ser que quiera deprimirme y llorar mi rencor por las esquinas. De todas maneras tampoco me parece mal que los demás lo tengan puesto. Es una manera muy útil de refrescar las cifras que, algunas veces, a los de letras se nos olvidan.

    • Júcaro permalink*
      28 abril 2009 7:35 pm

      Juan, aunque pudiera parecerlo no estoy en contra de que otros utilicen el contador de visitas. Simplemente no me resulta útil ni me dice nada por las razones expuestas.

      En realidad este post lo escribí a raiz de entrar en un foro que los usuarios de wp tenemos para consultar y resolver problemas con la aplicación. Por algún problema interno, a muchas bitácoras y por un tiempo, se les borraron las cifras del contador y aunque se resolvió casi de inmediato, algunas reacciones me incitaron a escribir este texto.

      En otro orden de cosas. Llevo un par de dias intentado dejar un comentario en tu blog y no puedo. Te envié hace días un correo y, o no lo has leido o ni caso.

      Saludos

  2. 28 abril 2009 6:18 pm

    Yo tengo puesto el mío. Mejor dicho tengo dos. Uno interno de Google mucho más fiable que el externo que me da una orientación en momentos determinados. De todas formas el externo lo puse dos meses después que el interno y hay una diferencia de más de mil visitas. Cuando quiero ver datos y estadísticas fiables, de rebote (gente que llega por equivocación…) voy al interno. Pero no está mal saber quién pasa por el cuaderno. Me resulta interesante.

    • Júcaro permalink*
      28 abril 2009 7:45 pm

      Nicolás, pues si encuentras razones para seguir con él, o con ellos, nada que objetar. Particularmente, no le encuentro utilidad.

      Sé que hay algunos que leen lo que escribo y la mayor recompensa es que algunos volvéis y dedicáis un tiempo a comentar. Lo demás, si con trescientos o tres mil ,no tiene importancia alguna. Inlcuso hay ocasiones en las que te puede llevar a cierta frutración. Durante el tiempo que los utilicé comprobé como los designios por los que la cantidad de vistantes aumenta o disminuye son incontrolables. En ocasiones, post que no decían gran cosa y que habían sido escritos muy deprisa y sin corregir recibían un numero de visitas considerables mientras que otros que había madurado, escrito con esmero y le había dedicado un tiempo, pasaban entre la indiferencia más absoluta.

  3. 28 abril 2009 6:19 pm

    Yo sigo llevo un contador, pero es verdad que comparándolo con otro invisible los resultados son diferentes. Sobre los rankings ya hemos hablado de los trucos que usan algunos para subirse a traves de resúmenes semanales donde todos se citan. Pero no creo que sea ni bueno ni malo, lo mejor es la calidad no la cantidad. Y el blog 14 de Abril hace honor a una fecha tan digna de la Historia de España, por eso para mí es un blog number one, como otros a los que sigo y a los que ya es como si estuviera paseándome por mi casa.
    Enhorabuena con contador o sin contador.

    • 28 abril 2009 8:19 pm

      Paco; efectivamente, si la endogamia siempre fue nociva el hacerse trampas en el solitara patético. Dicho esto, no quisiera desmerecer a algunos magníficos blogs que forman parte de ese juego porque tengo la impresión de que no lo hacen por posicionamientos, PR ni otras zarandajas.

  4. 28 abril 2009 6:56 pm

    Dispongo de un blog perteneciente a un periódico (Ideal), en el que no existen los contadores, aunque tampoco me ocupa ni me preocupa.
    Estoy de acuerdo contigo en esa gran expresión que nos has dejado: “vaniditis aguda”. Algunos, por ahí fuera, la han convertido en “vaniditis crónica”.

    El otro día, un bloguero conocido mío, escribía una entrada en la que se extrañaba de porqué tenía tan pocos comentarios cuando en realidad tenía 70 visitas diarias. ¿ Y cómo sabe él que esas 70 visitas son -supuestamente- de 70 personas diferentes ?

    Reconozco que a veces, se me escapa algún que otro acto vanidoso o egocéntrico. Nadie es perfecto, pero cada día descubro más la gran humildad que nos enseñan las grandes personas.

    Un abrazo. Toni Sagrel.

    • 28 abril 2009 8:29 pm

      Esa expresión que llama tu atención, y como escribí en otro comentario, se me ocurrió leyendo los comentarios de algunos compañeros de wp. Si escribimos por tener muchas visitas, es tan simple como pedir a los amigos que al menos entren una vez al día, si pueden 10 mejor.

      No tengo otro criterio que los textos y los enlaces, en menor grado el diseño, para valorar a un blog. Tambien los comentrarios; por ejemplo, el de Justo Serna tiene un grupo de comentariastas magníficos que dan mayor lustre al blogs aunque sin ellos ya resulta muy interesante.

  5. 28 abril 2009 7:04 pm

    Júcaro:
    Yo cuento con un contador visible (Site Meter), que en un principio me servía de rápido enlace para acceder a los detalles de las visitas, y luego, como llego al mismo sitio gracias a un enlace directo en mi ordenador, lo he dejado allí, casi diría que como decoración.
    Me interesa ver de donde vienen mis lectores, y el motivo por supuesto, pero detalles como la duración de las visitas, y otras apreciaciones más refinadas, a veces sólo son precisas con servicios pagos en servidores dedicados, algo que pude comprobar hace unos años cuando un proyecto que dirigia contaba con tal servicio.
    Para aquellos que aman las estadísticas es recomendable, aunque pueda provocar “mareos y dolores de cabeza”, por su excesiva información, el uso de Google Analytics, también gratuito.
    Pero, a fin de cuentas, el visitar un blog, o web, disfrutar de sus contenidos, o no, nunca podrá ser transferido a ninguna máquina para que lo interprete correctamente, es decir, humanamente.
    Un abrazo,

    Federico

    • 28 abril 2009 11:21 pm

      Federico; si del análisis de las estadísticas se pudiera sacar algúna conclusión interesante eso que se ganaría. Particularmente no me reporta nada en especial, pero admito que otros puedan observar acciones benéficas. Supongo que en esto influye la intención con la que se escribe, o si se pretende sacar beneficio económico del mismos. En este caso, saber por donde entran hasta el blog sería muy importante pero en un blog, de tipo similar al que administro, no le veo la ganancia de estos artilugios. Un abrazo

      • 29 abril 2009 12:04 am

        Júcaro:
        Bueno, en realidad el “analizar” las estadísticas no esta directamente relacionado con administrar una web o blog con fines comerciales, muchas ONGs, inclusive algunas pequeñas, se sirven de esas herramientas para ver el impacto que produce su actividad a través de los medios electrónicos.
        Pero, si realmente no te interesa en investigar demasiado esos datos, bueno, tampoco creo que sea algo negativo.
        Un abrazo,

        Federico

  6. 28 abril 2009 7:13 pm

    Me parece muy bien. Yo lo puse al principio de publicar mi bitácora, por indicación de expertos en esto de los blogs, que me dieron el argumento de que más que para “lucir la chapa” el contador serviría para que los demás vieran las visitas que tengo, de dónde provienen, etc., para lo cual debería dejar abierta la posibilidad de que cualquiera pudiera entrar a las estadísticas y consultar todos estos datos. Así lo hice y así lo sigo haciendo.

    Otra cosa distinta es lo de los “page rank”. Ciertamente, la vanidad tiene algo que ver en ello, y yo me descubro, con algo de incredulidad, como un poco vanidoso, porque mantengo los de Alianzo y Wikio, si bien la vanidad debería tenerla por los suelos, porque bien pobre es el resultado. Sin embargo, rehúyo intencionadamente pulular por los corralitos en los que se cuece el intercambio de “meneos”, la lluvia de enlaces y demás lindezas.

    Respecto a lo que menciona usted de las visitas equivocadas, tiene toda la razón del mundo. Me ha llamado la atención que muchas de las que tengo, y no concentradas en un día, sino con un goteo permanente, proceden de personas que en los buscadores metían el término “pocero”, yendo a dar con una entrada mía de hace ya tiempo a la que titulé “Pocero malo, Pocero bueno”, trazando las divergencias existentes entre los dos constructores conocidos por esos apodos. Otra fuente involuntaria de visitas procede de consultas sin duda más dirigidas a otras páginas, con el término de consulta “mamadas”, producto de la entrada que hice con esa palabra formando parte del título, con motivo de una sorprendente campaña electoral de una candidata belga.

    A veces, sin embargo, hay picos estrambóticos de visitas que no se corresponden con un error, pero sí con algo para mí incomprensible. Recientemente escribí sobre las declaraciones de Ahmadineyad llamando racista al Estado de Israel, y titulé la entrada “Los enemigos de mis enemigos no tienen por qué ser mis amigos”. La entrada no decía nada del otro mundo, simplemente me limitaba a repartir responsbilidades entre el Estado de Israel y el gobierno iraní actual, pero el caso es que alguien a quien no conozco decidió “menear” la entrada y, de repente, me encontré con nada menos que 1.600 visitas en un día, cuando el caudal habitual en laborable está entre las 100 y las 180. La conclusión a la que llego es que la popularidad de un blo depende en demasía de elementos externos y ajenos a la calidad de sus contenidos, si bien comprendo que cuanto mejores sean éstos, más fácil es que alguien decida “menear” o apoyar de otras formas al blog.

    En fin, que efectivamente nos sobra a todos un poco de vanidad y nos falta, quizás, una dosis mayor de reposo para escribir sobre lo que realmente tenemos algo que decir.

    Aunque esto les pasa más a unos que a otros.

    Un saludo.

    • 29 abril 2009 7:55 am

      Antonio; particularmente la vanidad también me afecta, supongo que como a tantos otros, especialmente cuando alguien deja un comentario. Tengo, por otro lado la inmensa fortuna de tener un blog donde es raro que se dejen comentarios ofensivos. Entre un millar de visitas y una decena de comentarios, no tengo dudas.

      Lo del “meneo” está bien visto y, de alguna manera, demostraria cuanto digo. Saludos

  7. 28 abril 2009 7:47 pm

    Varias cosas: 1)No sé por qué no puedes dejar los comentarios, yo en esto de Internet me muevo solo “de andar por casa”. Intentaré ver qué ocurre. 2) En cuanto al correo te diré que no lo he leído. A saber: Tengo varios correos electrónicos. El que más uso no es el que tengo en el blog. El del blog lo abro muy de tarde en tarde. Cuando termine de escribir aquí lo abriré para leerlo. Ya te contesto por el mail. Gracias por las molestias.

  8. 28 abril 2009 10:32 pm

    Una de las informaciones útiles de las que proporcionan los sistemas de medición o contadores como GoogleAnalytics son, por ejemplo, la duración de las visitas (la media y la de cada visita), las palabras de búsqueda más usadas y el origen de las visitas que proceden de otra página o buscador. Esta información puede ser muy útil para conocer la respuesta de los lectores y su procedencia. A mí me sirve. Los PageRanks, autoridades y número y calidad de reacciones technoráticas y otros indicadores de relevancia únicamente sirven para informar sobre la relevancia y presencia en la red, y por tanto, orientan -o pueden hacerlo- sobre la cantidad de lectores que pueden encontrarte en una búsqueda de Google, que es de lo que tratan estas cosas (de accesibilidad, visibilidad, relevancia en el maremagnum internetero).

    Aunque, por supuesto, entiendo y respeto tu aversión a contadores y rankings y demás vanidómetros. Estás en tu perfecto derecho, y en parte me parece razonable.

    • 29 abril 2009 8:04 am

      Fernando; como dije en otro comentario más que contrario al uso de estos artilugios, soy de la opinión de que no podemos ser esclavos de los números sobre todo porque en ocasiones muchas visitas son producto de la casualidad y no del interés que el blog pueda despertar. Si hoy entran en el nuestro 1000 visitas y cuatrocientas fueran fortuitas, el marcador sumaría el millar. Que alguien encuentra datos para mejorar el blog desde los números que le deja el marcador, magnífico pero será que soy muy necio y no le encuentro beneficio, cuando se trata de un blog personal. Saludos

      • 1 mayo 2009 11:54 am

        Como siempre, tienes razón, Júcaro. Todo depende qué es lo que esperes, lo que busques con la edición de un blog. No creo que sea necedad, ni tuya ni de quien toma la opción contraria y está pendiente de los contadores y rankings. Simplemente, es una cuestión de enfoque. Hay quien está preocupad@ por la relevancia y el impacto en la sociedad de sus escritos, porque piensa que la difusión en cantidad -además de en calidad- es importante, y quien no opina así, y está más ocupad@ por escribir y no tanto por quién le lee. Y ambos enfoques son perfectamente respetables, creo yo.

  9. 29 abril 2009 2:32 am

    En parte me siento aludido por tan interesante post, como la mayoría de los tuyos Júcaro, yo en mi blog si tengo un contador que me poporciona información sobre visitas y sobretodo visitantes.
    A diferencia de lo que expones, en mi caso es todo lo contrario, no se trata de una cuestión de vanidad, sino de inseguridad, que es uno de mis grandes defectos, aunque no el peor me temo.
    Escribir me ayuda a pensar, pero el sentido del blog es dar a conocer tu punto de vista, al menos es lo que me parece a mi, y siempre, no lo puedo evitar, me da la sensación (yo si tengo pocos comentarios), de que no llego a nadie, o casi nadie, ya te digo, cuestión de inseguridad, con lo que una fugaz visita al contador me produce una sensación de tranquilidad, bien me han visitado unas cuantas personas, que me hace seguir publicando mi, modesta, opinión.
    La diferencia entre vanidad e inseguridad, yo creo que radica en alegrarte en vez de la cantidad de nuevos visitantes ( esto sería vanidad), en alegrarte al comprobar una buena cantidad de “viejos visitantes”, es reconfortante, al menos para un inseguro de si mismo, comprobar que alguien repite visita, quiero creer que por que le ha parecido interesante lo que le has contado.
    O a lo mejor estoy equivocado, y si soy muy vanidoso.
    Salud y República!!
    Nexus.

    • 29 abril 2009 7:55 pm

      Como duije a otros comentaristas, si le sacas algún provecho nada que objetar. Lo que no entiendo es lo de la inseguirar cuando hay auténticos cantamañanas que publican y cobran por ello. ¿Qué inseguridad debe tener quien escribe desde las propias convicciones, no para ganar unos míseros euros sino para dejar por escrito lo que piensa sobre cosas y cuestiones que le interesan?

      El mayor placer que me proporciona el blog es la elaboración de un post, es en ese trance donde disfruto y encuentro motivos para no desistir. Si luego hay personas, como tú o cuantos dejan su testimonio aquí, mejor que mejor.

      En el fondo todos tenemos un poco de vanidad y a todos nos gusta ser leidos, de lo contrario nuestros blogs tendrían el acceso restringido. Un abrazo.

  10. 29 abril 2009 11:57 am

    Resulta que a poco que escarbemos encontramos algo de vanidad en nosotros, ya son (somos) varios comentaristas los que lo han reconocido, en esto el comentario de Nexus me parece muy acertado, muchas veces más que vanidad (que la hay) es una cuestión de retroalimentación positiva, te alegra saber que te visitan y que el blog tiene vida más allá de los comentarios que pueden ser pocos o muy pocos.
    Yo estuve a punto de cambiar el nombre a mi blog; cuando decidí abrirlo lo titulé con mi nombre y apellido porque en ese momento me pareció lo más oportuno. Algún post he escrito sobre creencias y sobre costumbres españolas (ironizando sobre las propuestas del PP), pues bien las búsquedas más numerosas por las que llegan visitantes a mi blog tienen que ver con las creencias en el Salvador, costumbres en el Salvador, políticos en el Salvador…, lo que digo, o no miro las estadísticas o le cambio el nombre al blog xDDD

    • 29 abril 2009 9:44 pm

      Salva; más que alegarnos porque nos visiten, la satisfacción viene al saber que nos leen. Por esta razón no me interesan los contadores, no me satisfacen las visitas que llegan por error, las que no no leen, pero su paso ya quedó registrado. Saludos.

  11. 29 abril 2009 9:20 pm

    Excelente entrada. Creo que aquí en la blogosfera se da, como en la vida no digital, y a veces de forma muy marcada, “la vanidad”. Así es que tu estupenda reflexión nos hace pensar si también cada uno de nosotros hemos entrado en ese circuito vanidoso. En suma, hay que reconocer que a todos nos encanta sentirnos escuchados, atendidos, seguidos, admirados y un largo etc.

    Por cierto, tu blog estupendo. Felicidades. Un abrazo

  12. 1 mayo 2009 11:32 am

    Verás que tu texto ha resultado ser un revulsivo para todos, o casi, los escribidores que te leen. Quien más quien menos puso un contador en los inicios de su andadura bloguera.
    Con el tiempo, y ya superado el periodo de: si tengo visitas o no, si me leen realmente o no, me comentan o no, te dedicas a lo que te gusta y por lo que iniciaste esta “aventura” y que es: reflexionar por escrito, cosa que -compruebas- te ayuda mucho a organizarte mentalmente al objeto de plasmar claro -clarito- lo pretendido.
    Un abrazo. (He generalizado lo que a mí me sucede, cosa que puede ser errónea) PAQUITA

  13. Júcaro permalink*
    1 mayo 2009 5:00 pm

    Por lo que a mí se refiere, has generalizado muy bien. Besos.

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