Skip to content

Del gatillazo de Rajoy y sus consecuencias

6 octubre 2009

Del partido incompatible con la corrupción, gürtuleando, gürtuleando, cada día se sabe más de sus interioridades, cloacas y esencias.

D. Mariano se ha encontrado cerrado con llave el cinturón de castidad, quiero decir de honestidad, del aparato. No rasca bola y por una vez que pareció lanzarse a ejercer de hombre fuerte cedió hasta en la elección del lugar del encuentro. Para estos trances, dominar el terreno tiene su importancia. Si el cuerpo a cuerpo se hubiera celebrado en los despachos de Génova13,  D. Mariano hubiera tenido alguna posibilidad. Al concertar el encuentro en un parador, en terreno supuestamente neutral, cedía y hacía previsible los resultados que todos conocemos. Hacerlo entre biombos y en secreto podría dar un poco de ambiente  pero cuando no hay pólvora ya se sabe que tanto ardor se queda en un triste gatillazo. 

Suelen coincidir sexólogos, galenos y terapeutas que, en muchas de las ocasiones,   estas situaciones se producen por motivos que no implican imposibilidad permanente sino circunstanciales. Si la incapacidad se repite, los expertos señalan, entre otras causas, la ansiedad, las dudas, las incertidumbres, el temor a las consecuencias o la constatación de cierta debilidad o certeza de la propia incapacidad para satisfacer las exigencias debidas. 

Algo así sucede a Rajoy. Si con Bárcenas la cosa no resultó precisamente, para tirar cohetes, la solución es mantenerlo en su despacho quizá para evitar que el implicado se moleste y cuente algo que D. Mariano quisiera mantener oculto. Con Camps, de la contundencia exigida se pasó a lo que diga Paco que para eso siempre estará delante, al lado o detrás pero siempre junto a él. Y, como no hay dos sin tres, en Andalucía se repite el espectáculo de apoyo, en este caso a un condenado porque “lo que tiene muy claro el PP es que no va a permitir que vuelva el PSOE” . 

Juan Carlos Juárez, alcalde del PP, procedente del GIL, ha tenido que presentar la dimisión ante la sentencia que le condena a seis meses de inhabilitación por un delito de obstrucción a la Justicia. La primera reacción de Javier Arenas fue pedir respeto para este alcalde; la segunda, confirmarlo en la presidencia del PP de La Línea. El presidente del Partido Popular en Cádiz, José Loaiza, justifica el apoyo del partido al condenado porque “el mayor homenaje que puede tener el PP de la Línea y Juárez y su equipo de gobierno, son los votos, y ya ha demostrado que su trabajo está respaldado por tres legislaturas siendo el alcalde más votado de España. El PSOE tiene miedo a Juárez“.

Volviendo al principio, lo peor de un momento de debilidad, de no saber, poder o querer mantener el tipo, es que pase de la esfera privada a la pública porque, desde ese mismo instante, serán muchos los que se apunten a comprobar las debilidades y tomen a uno por el pito del sereno. Lo peor de un gatillazo no es sufrirlo, siempre hay un mal día, lo lamentable es no poner remedio e ir fardando, a quien le quiera escuchar, de sus grandes dotes e invocar a la indeferencia ante un caso tan evidente de corrupción, incapacidad y connivencia.

En la blogosfera:

Nos apoyamos todos y esto es muy bonito

Gürtel engorda cada día

Inés Sabanés

Miguel Ángel Vázquez

Anuncios
2 comentarios leave one →
  1. 8 octubre 2009 10:45 am

    Salud

    ¿En qué quedó eso que con sentencia en la mano se tomaban las decisiones? Está claro que lo que mandan son los votos, lo de la honestidad, para los demás. Si te eligen, ya puedes ser corrupto y corruptor, o entorpecer la justicia si eso, que El Partido (con mayúsculas) te seguirá premiando si sigues ganando elecciones. Es lo que importa. Y el poder y dinero, claro, que para eso se ganan.

    ¿Y el Estado de Derecho que tanto exigen? Bien gracias, pero para otros.

    Hasta luego 😦

  2. 8 octubre 2009 2:49 pm

    Eso que afirmas por desgracia es así. El apoyo popular entendido como un salvoconducto o como una absolución popular hace doblegar a partidos que, entre poner en riego una victoria por mayoría presentando a un sospechoso o presentar a un candidato/a que no garantiza el voto pero sí la honestidad se decantan por la primera opción en demasiadas ocasiones.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: