Skip to content

¿Héroes? No, por favor

3 abril 2010

Hace unos años, estando tomando el sol en una playa con un grupo de amigos, observamos las dificultades de alguien en el agua. Uno del grupo, el más decidido, se lanzó, nadó unos metros y socorrió a la persona en apuros; otros hicimos lo mismo unos instantes más tardes, quizá los suficientse como para llegar tarde y hacer inútil el esfuerzo. Por suerte cuando llegamos, Pedro ya estaba allí. Su decisión instintiva fue vital. Después, varios colaboramos en llevarla hasta la orilla. Los familiares de la socorrida agradecieron la acción y mi amigo siguió tan ricamente a lo suyo, sin darle mayor trascendencia a lo que acababa de hacer.

Acciones similares se producen todos los años en cualquier playa de España o en ámbitos y circunstancias muy diversas. Y, sin embargo, ninguno de estos “salvadores” ocupan portadas de periódicos, protagonizan debates en las televisiones ni son nombrados delegados para la  ayuda y el socorro de personas en apuros.

No siempre hay una cámara grabando, ni alguien dispuesto a sacar tajada. En ocasiones, un acto similar a otros pero rodeado de circunstancias especiales, pueden convertir en héroe a alguien que hizo lo mismo que otros. El señor Neira no es un héroe por hacer frente a un posible agresor sino porque tras su gesto valiente y solidario, el violento le siguió, le golpeó cobardemente —una cámara registró la agresión— y lo envió a un coma del que tardó en recuperar. Mientras llegaba su recuperación, los medios nos vendieron las peripecias de este hombre; los partes médicos sobre la evolución de este señor eran objeto de interés periodístico y los políticos se dieron codazos para hacerse la foto adecuada a sus intereses. Era la apoteosis, la elevación a los altares de la estulticia, de un señor que simplemente había demostrado su valentía  y a quien un cobarde golpeó hasta casi matarle.

Vivimos en una sociedad espectáculo que convirtió al señor  Neira en un hombre espectáculo. Vivimos en una espiral que reduce lo complejo a simple y , si se dan las circunstancias, transforma lo simple en  heroicidad. Vivimos en una sociedad empeñada en convertirnos a todos en memos, autómatas e incapaces de responder por nosotros mismos. Es repugnante, pero ese es el negocio. Nos hablan del periodismo basura, de la televisión basura pero basta con aguzar la mirada para constatar que esa televisión, que ese periodismo, no es otra cosa que un espejo que, con demasiada frecuencia, proyecta conductas y héroes prefabricados. ¿Lo peor? El babeo generalizado.

Luego viene el otro espectáculo; el de los héroes insoportables, pero esa es otra cuestión.

Anuncios
10 comentarios leave one →
  1. 3 abril 2010 4:55 pm

    Estoy de acuerdo en su análisis, pero hay unos Héroes que sí son necesarios, al menos para algunas personas que como yo compartimos fanatismo musical, hablo de LOS HÉROES DEL SILENCIO. Era broma. Me parece que el señor Neira es un fascista de tomo y lomo, elevado a los altares, como usted bien dice, por los mass-media y el esfuerzo de los partidos del Turno por sacarle rendimiento electoral, que dados los principios políticos del individuo no ha podido ser otro que el PP, obviamente. Porque, como reza el refrán popular, “Dios los cría y ellos se juntan”.

  2. 4 abril 2010 11:18 am

    El espectáculo es lamentable, corremos el riegos de ser absorbidos por una trivialización total en la que son agentes necesarios e imprescindibles algunos medios y determinados políticos.

  3. mldiaz permalink
    4 abril 2010 12:48 pm

    No estoy de acuerdo en que se le quite hierro a lo que hizo el señor Neira. Todos los días se producen agresiones en público y mucha gente agacha la cabeza y sigue su camino para evitarse problemas. Es vergonzoso que ahora se ponga en duda lo que hizo. 5+5 siempre serán 10, lo diga el Che Guevara, lo diga Aznar o lo diga Berlusconi. Lo que está hecho, ya no se puede cambiar. Así que no le podemos restar valor a lo que hizo, simplemente por el hecho de que en lugar de ser un paciente en coma, ahora resulte ser el azote de la progresía y de Zparo.

    • 4 abril 2010 2:07 pm

      Probablemente muchos miren para otro lado cuando hay una situación violenta pero no es menos cierto que hay muchos “héroes” anónimos. De hecho, si al señor Neira no le hubieran agredido, si los medios no hubieran “engrandecido” su gesto, hoy no sería un personaje público ni hubiera sido fichado para no sé que cargo.

      Su referencia a la “progresía”, así como si fuera un insulto, y a Zapatero, han sido muy elocuentes.

      • mldiaz permalink
        5 abril 2010 4:17 am

        Totalmente de acuerdo.
        Lo que ocurre es que la propia sociedad necesita que le vendan esas historias de héroes y antihéroes. El señor Neira ha sido víctima de los medios de comunicación. Ahora bien, también es cierto que una vez que fue consciente de todo el circo mediático que se armó durante su convalecencia, quizás debería haber desaparecido, como hacen los super héroes, pero el problema es que él no es un super héroe, sino un ser humano y seguro que había cientos de periodistas esperándolo como buitres, lo cual hace difícil que uno desaparezca. Sin embargo, reconozco que lo de aceptar ese cargo político denota una falta de humildad que no va con el arquetipo de héroe que todos tenemos en la cabeza.

        La progresía es esa clase política que cree que el progreso emana del estado, y no de la iniciativa individual. El problema es que el estado se nutre de la iniciativa individual y no es nada sin ella. La progresía cree en el progreso a toda costa, aunque signifique la bancarrota del estado. Unos años más de progresía y estaremos al nivel de Argentina; y entonces no tendremos ni estado ni progreso.

  4. 4 abril 2010 10:20 pm

    Ya está bien, señores Neira y mldiaz, ya está bien…

    • mldiaz permalink
      5 abril 2010 4:41 am

      Perdona, ¿He dicho algo que te haya molestado?

  5. mldiaz permalink
    5 abril 2010 3:47 am

    Más Neiras y menos maltratadores cobardes.

  6. 8 abril 2010 9:39 am

    Escribo solo por solidaridad con el Sr. mldiaz al que algunos “heroicos” progresistas pugnan -sin demasiado éxito- por dejar en ridículo en este hilo de comentarios. Júcaro ha estado francamente desafortunado en este post. Honestamente, creo que no hace bien en romper su pequeño venablo en la campaña de acoso y derribo que están llevando a cabo los medios oficiales del gobierno contra el Sr. Neira, simplemente porque ha tenido el atrevimiento de ejercer su derecho a la libertad de expresión. Si Neira opina que la democracia española es una mierda, que el rey heredó la jefatura del estado de Franco y que este es un pueblo de idiotas dirigido por políticos ignorantes, está en su derecho a hacerlo. Tampoco es que sean afirmaciones del todo infundadas. Hay mucha gente que las comparte, solo que no se atreve a exteriorizarlas.

    Además, el Sr. Neira tiene todo el derecho del mundo a aceptar nombramientos de quien quiera dárselos. Y si desea adquirir protagonismo mediático para defender sus puntos de vista y aun sus intereses, también tiene perfecto derecho a ello. Negárselo sería mezquino y corto de miras. La actitud del Sr. Júcaro y otros ilustres miembros de la blogosfera progresista, con sus distingos, sus matizaciones, sus disquisiciones sobre el heroismo y sus ejemplos didácticos de playa -dignos de figurar en un manual de Educación para la Ciudadanía- recuerdan a los poco creíbles argumentos de aquellos abogados que defendieron a los policías que propinaron su mortal paliza al negro Rodney King. Querían hacer pasar a la víctima por agresor descomponiendo en movimientos separados la imagen en video de su reacción bajo las porras que lo machacaban. Aquello no coló porque era Estados Unidos. Pero en España quién sabe.

    Júcaro, si esos socialistas por los que peleas tuvieran lo que hay que tener y fueran tan heroicos en su infamia como Neira lo es en su virtud, deberían nombrar secretario de estado al individuo que agredió al profesor, dejándolo en coma.

  7. 8 abril 2010 6:51 pm

    Patxi, suelo estar desafortunado en demasiadas ocasiones pero, en esta ocasión, debo haber superado todos los límites de mi incapacidad expresiva.

    Si usted escribe que el Sr. Neira tiene derecho a ejercer su libertad de expresión, deduzco que, entiende que yo se la he negado ese derecho. Si usted así lo entendió, efectivamente, mi capacidad comunicativa mengua de manera preocupante. Pero si no fuera el caso y se entiende lo que escribo, le rogaría que no me saliera por peteneras. Tanto derecho tiene ese señor a ejercer su libertad de expresión como yo tengo a ejercer la mía. Debo ser cada vez más torpe, porque no critico en el post a Neira por aceptar un cargo, sino a quien lo nombra.

    Por lo demás, ironías y provocaciones al margen, le diré que me expreso aquí de manera pública y que cualquiera puede usar este espacio para replicarme. Ése es el juego yo opino y alguien, que lee lo que escribí, opina. Es la mecánica que utilicé con el Sr. Neira; si el expresa su opinión, yo me permito la libertad de expresar la mía.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: